Por qué la gente te deja de hablar cuando están enfadadas y te aplican la ley del hielo

*Ni se inmutan ni reaccionan, se vuelven totalmente indiferente a tus reacciones, tanto como si no existieras. ¿Qué hay detrás de este tipo de comportamientos?

Por Gema Sánchez Cuevas

Plumazo Digital

  De repente ocurre que hay una discrepancia o que algo le sienta mal y, tras unos minutos discutiendo, se hace el silencio. Hablas y no te contesta, pides una respuesta y te devuelven un mal gesto o un “qué” mal entonado. Sea por el motivo que sea, es imposible establecer una comunicación. A veces actúa como si no estuvieras y otras como si tu presencia le incomodara.

 ¿Le pido perdón aunque no sea responsable de lo que ha pasado o espero a que se le quite el enfado? ¿Te suena este dilema? Suele ser muy común entre quienes sufren el silencio tras una discusión. Y es que hay personas que cuando se enfadan y creen llevar la razón imponen la tiranía del silencio, uno de los tipos de manipulación más dañinos, también conocido como “ley del hielo”. Una actitud que deja secuelas en los demás por lo desgastante que es. Veamos más sobre ella.

$!Por qué hay gente que te deja de hablar cuando se enfada

El silencio que castiga

Las relaciones no están libres de discusiones, malos entendidos y discrepancias. Es ley de vida. Cada uno llega a ellas con su bagaje personal y coincidir en todo, además de ser una idea romántica es imposible. Lo cierto es que todos tenemos derecho a enfadarnos, la cuestión es la manera en la que lo hacemos; es decir, cómo manejamos las discrepancias y cómo reaccionamos, ya que eso dice mucho de nosotros.

Más de lo que pensamos. La forma de resolver los conflictos habla de nuestro nivel de madurez, de nuestra gestión emocional y de la calidad humana que expresamos.

Así, una de las situaciones más complejas y que para muchos supone una gran prueba es la forma de resolver en conflicto y en concreto, según el psicólogo estadounidense experto en parejas John Gottman, los intentos de desagravio que ponen en marcha. O sea las frases y acciones que impiden que la negatividad aumente sin control. Algo que no hacen aquellos que optan por enmudecer cuando las cosas no son como ellos quieren y que, sin duda, tiene consecuencias.

   No hablar pone barreras a la comunicación y hacer sufrir a la otra persona. Si bien no siempre es posible solucionar lo que sucede en el momento en el que ocurre, siempre se puede avisar de que se necesita tiempo, se quiere pensar o se puede dejar para hablarlo más tarde. Sin embargo, hay muchas personas a día de hoy que optan por estrategias inmaduras similares a ese “me enfado y no respiro” de algunos niños. Y así la situación se vuelve realmente desconcertante e incómoda.

  Y no nos referimos a esos que suelen hablar poco, sino a los que se enfadan y hacen como si el otro no estuviera presente, a los que ignoran las palabras de los demás y ni siquiera les dirigen una mirada. Es un tipo de manipulación emocional muy sibilina que utiliza el silencio como castigo y que está llena de ira, ego y propósito.

Razón para imponer la ley del Hielo

  La mayoría de los que practican esta actitud saben bien no solo lo que hacen sino también lo que quieren, aunque parezca que no: utilizan el silencio para desgastar a su amistades, proyectar en ellos culpa y conseguir finalmente que se someta y pida perdón. ¿Un poco maquiavélico verdad? Tan solo hay que fijarse en cómo ignoran el sufrimiento del otro y como en ocasiones se limitan a respuestas secas y monosílabas. Así, en la mente de estas personas suele estar presente el pensamiento de que las otras personas les han ofendido y van a recibir su castigo.

La Ley del Hielo

Cuando ya no eres prioritario y tus llamadas dañan a la otra persona.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *