SI VAN A QUEDARSE EN TABASCO, ¿QUÉ APORTARÁN A NUESTRA SOCIEDAD

*La residencia permanente debe ir acompañada de una verdadera política de integración laboral y social.

Por Lic. Manuel Maglioni Montalvo

Abogado Postulante del Estado de Tabasco

Tabasco ha dejado de ser solamente territorio de paso para muchas personas migrantes. Algunas están encontrando en México la posibilidad legal de establecerse de manera permanente.

Esta realidad obliga a plantear una pregunta que quizá resulte incómoda, pero que debemos discutir:

Si una persona extranjera obtiene residencia permanente y decide quedarse a vivir en Tabasco, ¿qué mecanismos existen para que se integre y aporte productivamente a la sociedad que la recibe?

Aclaro algo fundamental: no se trata de discriminación, xenofobia ni de considerar que una persona extranjera tenga menos derechos. Los derechos humanos deben respetarse sin distinción de nacionalidad.

Pero tener derechos y asumir responsabilidades dentro de una sociedad no son conceptos incompatibles.

Entre las personas migrantes seguramente existen profesionistas, técnicos, comerciantes, artesanos y trabajadores con conocimientos valiosos. Puede haber médicos, maestros, ingenieros, enfermeros, mecánicos, electricistas, carpinteros, cocineros, agricultores o personas capacitadas en diversos oficios.

Entonces, ¿por qué no conocer esas capacidades y facilitar su incorporación legal y productiva?

Si alguien va a establecerse permanentemente en nuestro Estado, considero razonable que existan mecanismos institucionales para conocer su profesión, oficio y experiencia laboral, y vincularlo con oportunidades de empleo, capacitación o emprendimiento.

La residencia permanente no debería convertirse simplemente en entregar un documento y olvidarse de lo que sucede después.

Las autoridades competentes deberían contar con programas de seguimiento e integración que permitan conocer cuántas personas residentes se incorporan al empleo formal, cuáles necesitan capacitación y qué conocimientos pueden aportar.

Y aquí está el punto que puede generar debate:

¿Es correcto conceder residencia permanente sin que exista posteriormente una verdadera política para integrar a esas personas a la vida productiva del país?

Considero que no.

Pero supervisar la integración no significa perseguir migrantes. Tampoco significa condicionar la dignidad de una persona a cuánto dinero produce.

Significa establecer orden.

Quien tenga una licenciatura debe encontrar mecanismos para validar y aprovechar sus conocimientos cuando legalmente sea procedente. Quien conozca un oficio debe tener oportunidades para ejercerlo dentro de la formalidad. Quien no cuente con preparación laboral podría acceder a capacitación.

Esto incluso permitiría combatir la explotación de las propias personas migrantes, evitando que sean utilizadas como mano de obra barata y sin prestaciones, situación que también puede afectar las condiciones laborales de los trabajadores mexicanos.

Tabasco necesita empleo, inversión, seguridad y desarrollo. Si nuevas personas van a integrarse permanentemente a nuestra sociedad, resulta legítimo preguntarnos cómo podemos convertir esa realidad en una oportunidad y no permitir que la falta de planeación termine generando marginación, informalidad o problemas sociales.

La discusión, por tanto, no debería reducirse a estar a favor o en contra de los migrantes.

La verdadera discusión debería ser otra:

Si México les abre legalmente la puerta para quedarse, ¿qué estamos haciendo para que se integren, trabajen, produzcan y participen responsablemente en nuestra sociedad?

Los derechos humanos son para todos.

Las leyes también.

Y una sociedad organizada necesita tanto derechos como responsabilidades.

Por eso sostengo que una política migratoria responsable no debe terminar cuando se concede una residencia permanente.

En ese momento apenas comienza el verdadero reto: lograr que quien decide quedarse también tenga la oportunidad de integrarse y contribuir al lugar que ahora llama hogar.

Leave a Reply

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *