Por: Lic. Manuel Maglioni Montalvo
Abogado Postulante del Estado de Tabasco
En materia de seguridad pública hay una pregunta que debemos hacernos como sociedad:
¿Por qué esperar a que ocurra un delito para reaccionar, cuando podemos fortalecer los puntos de entrada y salida de nuestro Estado?
Tabasco tiene una característica geográfica que debería ser aprovechada dentro de una estrategia integral de seguridad: somos una entidad que conecta importantes regiones del sureste mexicano y contamos con diversos accesos carreteros que comunican con otras entidades y con la frontera sur.
Por ello, considero que una de las estrategias que debe analizarse seriamente es establecer puntos permanentes de vigilancia y control en las principales entradas y salidas de Tabasco, utilizando tecnología, inteligencia policial y coordinación entre los tres órdenes de gobierno.
No estoy hablando de detener indiscriminadamente a los ciudadanos ni de convertir las carreteras en obstáculos para quienes diariamente tienen que trasladarse por razones de trabajo, comercio, salud o familia.
Estoy hablando de algo diferente:
blindar estratégicamente al Estado.
¿Por qué no tener vigilancia permanente?
Durante años hemos visto operativos especiales durante vacaciones, temporadas determinadas o ante situaciones extraordinarias.
Estos operativos son necesarios, pero la delincuencia no trabaja únicamente durante vacaciones.
Si queremos combatir delitos como el robo de vehículos, tráfico de armas, trasiego de drogas, secuestro, desaparición de personas y otros delitos relacionados con la movilidad de grupos criminales, debemos pensar en mecanismos de prevención que funcionen los 365 días del año.
De hecho, documentos de planeación del propio Gobierno de Tabasco ya han contemplado la instalación de retenes o puestos de control en carreteras y caminos, así como mecanismos de vigilancia en entradas y salidas. Incluso documentos oficiales recientes han planteado la instalación de arcos de seguridad en los accesos al Estado y a Villahermosa.
La pregunta entonces no es si debemos pensar en controlar los accesos.
La verdadera pregunta es:
¿Cómo hacerlo mejor?
Retenes sí, pero con tecnología
Un retén tradicional puede tener limitaciones.
Por eso, la propuesta debería evolucionar hacia puntos inteligentes de seguridad carretera.
Por ejemplo:
• cámaras de videovigilancia de alta resolución;
• lectores automáticos de placas;
• sistemas de identificación de vehículos con reporte de robo;
• conexión con bases de datos oficiales;
• arcos de seguridad;
• patrullas estratégicamente distribuidas;
• iluminación adecuada;
• comunicación permanente con el Centro de Mando;
• presencia coordinada de policías estatales, municipales, Guardia Nacional y autoridades competentes.
De esta manera, no sería necesario detener todos los vehículos.
La tecnología permitiría identificar aquellos que representen algún riesgo y concentrar los recursos policiales donde realmente sean necesarios.
Entrar a Tabasco debe significar entrar a un Estado vigilado
Una política de seguridad efectiva debe comenzar desde las fronteras territoriales del Estado.
Los principales accesos carreteros deberían contar con mecanismos que permitan conocer, detectar y reaccionar ante situaciones de riesgo.
No se trata de impedir el libre tránsito.
Se trata de que, cuando un vehículo con reporte de robo, relacionado con una investigación o que represente un riesgo objetivo sea detectado, las autoridades tengan capacidad de reacción inmediata.
Una cosa es revisar arbitrariamente a cualquier ciudadano.
Otra muy distinta es contar con sistemas tecnológicos que permitan detectar vehículos buscados y activar protocolos de intervención conforme a la ley.
La segunda opción es la que debemos impulsar.
¿Y las salidas?
Aquí existe otro punto que pocas veces se analiza.
Si un grupo criminal entra al Estado y posteriormente pretende abandonarlo por carretera, las autoridades deberían tener mecanismos para detectar oportunamente esa salida.
Por eso considero indispensable que exista comunicación entre los diferentes puntos de control.
No tendría sentido instalar cámaras en una entrada si la información no puede utilizarse en tiempo real en los demás accesos.
La seguridad moderna debe funcionar como una red.
Entrada, circulación y salida deben formar parte de un mismo sistema de inteligencia.
Seguridad sí, pero respetando los derechos ciudadanos
Como abogado postulante, considero indispensable hacer una precisión.
La seguridad pública no puede construirse sacrificando arbitrariamente los derechos de los ciudadanos.
Cualquier revisión, inspección, detención o acto de autoridad debe realizarse conforme al marco jurídico aplicable.
El objetivo no debe ser molestar al ciudadano que viaja por carretera.
El objetivo debe ser detectar al delincuente antes de que pueda causar daño.
Por eso, los puntos de control deben contar con protocolos claros, personal capacitado, cámaras que registren las actuaciones y mecanismos de supervisión.
La autoridad debe tener facultades para actuar, pero también debe tener límites.
Eso es precisamente lo que distingue a un Estado de Derecho de una actuación arbitraria.
Tabasco necesita una estrategia que no dependa solamente de reaccionar
Cuando ocurre un delito grave, normalmente preguntamos:
“¿Dónde estaban las autoridades?”
Pero también debemos comenzar a preguntar:
“¿Qué se está haciendo para evitar que ese delito ocurra?”
La prevención debe convertirse en una prioridad.
Patrullajes aleatorios, inteligencia, investigación, vigilancia urbana y puntos estratégicos de control deben formar parte de una misma estrategia.
Actualmente existen esfuerzos de coordinación entre autoridades estatales, federales y municipales. Incluso durante operativos recientes se ha reportado la participación conjunta de diversas corporaciones de seguridad.
El siguiente paso debería ser fortalecer esa coordinación y convertirla en un sistema permanente.
Una propuesta que merece discutirse
Mi propuesta es sencilla:
establecer puntos permanentes de seguridad en las principales entradas y salidas de Tabasco, con tecnología, inteligencia, coordinación institucional y supervisión ciudadana.
No todos los vehículos tienen que ser detenidos.
No todos los ciudadanos tienen que ser revisados.
Pero todos los principales accesos deben estar vigilados.
Porque si conocemos los principales caminos por donde entran y salen personas y mercancías, también podemos utilizarlos estratégicamente para prevenir delitos.
Tabasco no puede darse el lujo de reaccionar únicamente después de que ocurren los hechos.
Necesitamos pasar de una seguridad predominantemente reactiva a una seguridad preventiva, tecnológica e inteligente.
La seguridad también se construye anticipándose
La delincuencia busca oportunidades.
El Estado debe cerrarlas.
Un sistema permanente de vigilancia en los accesos no resolverá por sí solo el problema de inseguridad, pero sí puede convertirse en una pieza importante dentro de una estrategia mucho más amplia.
La seguridad requiere policías capacitados, fiscales eficientes, jueces que impartan justicia, investigación criminal, inteligencia, prevención social y participación ciudadana.
Pero también requiere algo elemental:
saber quién entra, quién sale y qué ocurre en nuestras principales vías de comunicación, siempre dentro de la ley.
Tabasco necesita recuperar la tranquilidad de sus familias.Y para lograrlo no basta con reaccionar después del delito.Hay que anticiparse.













Leave a Reply