*Coahuila no sólo envió un mensaje político; lanzó una advertencia contundente al partido en el poder”, dijo el dirigente estatal del PRD Rafael Acosta León.
Por José L. Moncada
Plumazo Digital
Villahermosa, Tabasco.-Los resultados de la elección en Coahuila dejan una lección que Morena no quiere reconocer. Mientras sus dirigentes hablan de compra de votos o de un supuesto fraude, se niegan a aceptar una realidad cada vez más evidente: la gente se está cansando de los gobiernos que prometen mucho y resuelven poco.
Coahuila no sólo envió un mensaje político; lanzó una advertencia contundente al partido en el poder. La ciudadanía dijo “ya basta” a la polarización y a la falta de autocrítica. Con su voto, los coahuilenses decidieron cerrar el paso a Morena y otorgaron un carro completo a la coalición encabezada por el PRI en los distritos de mayoría.
Coahuila demostró que los programas sociales no son un cheque en blanco. Los ciudadanos entendieron que los apoyos son derechos constitucionales y no favores de ningún partido. Recibir un beneficio social no obliga a nadie a votar por Morena. La libertad del voto sigue existiendo y quedó demostrada en las urnas.
Y En Tabasco, Morena, va perder también la elección de 2027, porque el descontento social cada día es mayor no solo en Coahuila sino en tabasco y todo México.
La ciudadanía está cansada de la inseguridad, del avance de la delincuencia, de las extorsiones que afectan a comerciantes y familias, del aumento en el costo de la vida y de promesas que no se han traducido en resultados concretos.
Cada vez son más los tabasqueños que perciben una distancia entre el discurso oficial y la realidad que viven todos los días.
La gente está cansada de las falsas promesas, de los discursos vacíos y de un gobierno que insiste en decir que no pasa nada cuando los ciudadanos viven todos los días una realidad muy distinta. Mientras desde el poder se presume que todo marcha bien, las familias enfrentan problemas de seguridad, incertidumbre y una creciente preocupación por su futuro.
Por eso, el mensaje de Coahuila es claro: ningún partido es invencible.
Por ello me dirijo a los partidos de oposición en Tabasco nos corresponde entender el mensaje que la ciudadanía está enviando. Si verdaderamente queremos construir una alternativa para el 2027, debemos dejar de lado las diferencias secundarias, los intereses personales y las disputas de grupo para privilegiar el interés superior de los tabasqueños.
La sociedad demanda una oposición unida, responsable y con visión de futuro, capaz de enfrentar los problemas que hoy preocupan a las familias: La experiencia de otros estados demuestra que cuando las fuerzas opositoras actúan con inteligencia y construyen un proyecto común, pueden convertirse en una opción competitiva frente al partido en el poder. Por ello, es momento de cerrar filas, fortalecer un gran bloque opositor y construir una propuesta sólida que permita ofrecer a Tabasco un cambio de rumbo en 2027. Tenemos que pensar en cómo devolver la seguridad, la tranquilidad y la esperanza a los ciudadanos que hoy se sienten decepcionados por los resultados del gobierno de Morena. “Coahuila ya demostró que cuando la oposición se une y la ciudadanía decide, el cambio es posible. Ahora le toca a Tabasco escribir su propia historia.



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