*Feliciano Wong Ortiz presenta en el Instituto Juárez su primera novela, una obra que entrelaza memoria, cosmovisión mesoamericana y raíces culturales de Tabasco.
*Desde la medicina hasta las letras, el doctor Feliciano Wong Ortiz irrumpe en la literatura con Los hijos del jaguar: El primer aliento, una novela que hunde sus raíces en la cultura olmeca, el maíz, el jaguar, los dioses y la memoria de los pueblos originarios. Fue una noche donde Tabasco volvió la mirada hacia su pasado.
Por Josué Pérez Hernández
Plumazo Digital
Villahermosa, Tabasco.-Entre antiguas cosmovisiones, personajes ancestrales, jaguares, maíz, estrellas y la memoria de los pueblos originarios, el doctor Feliciano Wong Ortiz abrió este viernes 2 de octubre un sendero literario hacia el pasado con la presentación de su primera novela, “Los hijos del jaguar: El primer aliento”, volumen I, en el histórico Instituto Juárez de la UJAT.
La obra representa una nueva faceta en la trayectoria del reconocido médico oftalmólogo, quien llevó su mirada del ámbito de la salud hacia la literatura para explorar la identidad regional, las raíces mesoamericanas y la memoria colectiva.
“En Los hijos del jaguar damos el aliento antiguo de quienes miraron las estrellas y aprendieron de la tierra, del jaguar y del maíz; que estas páginas puedan caminar, encuentren su propio sendero, despierten preguntas en la mente y sentimientos verdaderos”, expresó el autor durante la presentación.
Wong Ortiz, responsable del Centro Cultural de Difusión y Rescate de la Cultura Olmeca, relató que comenzó a escribir las primeras páginas de la novela hace aproximadamente 12 años, después de experimentar sueños relacionados con el mundo prehispánico, tesoros y personajes, tras llegar al sitio donde actualmente se encuentra la clínica Santo Tomás.
Una novela que mira hacia las raíces
La presentación reunió a escritores, promotores culturales y representantes del ámbito académico y político, quienes destacaron la manera en que la novela entrelaza ficción, fantasía, territorio, memoria y tradiciones mesoamericanas.
El escritor Carlos Eduardo González Gutiérrez fungió como moderador, mientras que la promotora cultural Liliana Chuzeville Córdova y el exrector de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, Jorge Abdo Francis, participaron en los comentarios sobre la obra.
Chuzeville Córdova destacó que la novela representa un ejercicio de aproximación a las raíces culturales de un territorio y una invitación a cuestionar la relación que las nuevas generaciones mantienen con ese pasado.
“Los hijos del jaguar: El primer aliento, de Feliciano Wong Ortiz, son las historias que vuelven la mirada hacia las raíces culturales de un territorio. Nos hablan del pasado tanto como nos obligan a preguntarnos qué relación tenemos nosotros desde el presente con él”, señaló.
La promotora recordó además que Wong Ortiz ya había incursionado en la escritura con obras relacionadas con la salud, entre ellas Comer bien para vivir mejor y Uso y abuso de los antibióticos. Sin embargo, con esta publicación incursiona por primera vez en el terreno de la novela.
Del mundo de la medicina a la literatura
La nueva obra muestra una faceta distinta del médico, quien transforma ahora sus inquietudes sobre el ser humano y su entorno en una narración cargada de elementos culturales.
A través de sus páginas aparecen referencias a las culturas mesoamericanas, al territorio y a las tradiciones, con especial atención a símbolos que han sobrevivido a través de generaciones.
La novela propone así un ejercicio de memoria cultural y una aproximación literaria a las raíces de Tabasco y de Mesoamérica.
Jaguar, dioses y guerreros ancestrales
Durante su intervención, Jorge Abdo Francis compartió con los asistentes algunas de las primeras líneas de la obra y destacó el recorrido que plantea entre distintas culturas, desde la olmeca hasta la náhuatl.
Señaló que la novela no pretende únicamente reconstruir un pasado perdido, sino recuperar elementos del imaginario cultural mesoamericano para establecer un diálogo con el presente.
Por su parte, Carlos Eduardo González Gutiérrez describió la obra como una narración llena de voces antiguas, imágenes y personajes vinculados con las deidades, los seres humanos, el juego de pelota y la figura del jaguar.
La velada cultural terminó con vino y bocadillos para los asistentes, quienes acompañaron al autor en la presentación de una obra que busca mantener viva la memoria y acercar a nuevos lectores a las raíces culturales de Tabasco.
“Los hijos del jaguar: El primer aliento — Volumen I” llega así como una invitación a mirar hacia el pasado para comprender mejor las raíces, tradiciones y símbolos que continúan formando parte de la identidad cultural de Tabasco.
DE LA BATA BLANCA A LAS LETRAS: NACE UNA NUEVA VOZ LITERARIA
Después de 12 años de gestación, Wong Ortiz presentó su primera novela, una obra de ficción y fantasía protagonizada por los gemelos Ocelot y Talat, “los hijos del jaguar”, que conduce al lector por un universo de guerreros ancestrales, deidades, territorios y tradiciones mesoamericanas.
JAGUAR, MAÍZ Y MEMORIA Escritores y promotores culturales destacaron el diálogo que la novela establece entre el pasado prehispánico y el presente, reivindicando símbolos y tradiciones que permanecen en la identidad cultural de Tabasco.



















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